Aurelio Rosas, el profesor
torturado, era mi papa

Carta a
Dawson2000.com del hijo del ex
prisionero político Aurelio Rojas
16 de Diciembre 2002
Estimado Charly 7, 1
“...Ese mismo día, temprano, habían traído ......un nuevo
grupo de presos políticos entre los cuales se encontraba un ex-profesor mío, de
la escuela El Salto nr. 138, quien había sido salvajemente torturado a tal
punto que le habían desprendido las retinas de sus ojos, según se supo después.
¿Y que haces tú, si ves a tu ex-profesor ciego, en el suelo tratado como un
animal?..”
Esto que escribes me resulta tristemente familiar. .....
Hoy me metí, no sé porque, a una página de Punta Arenas (hoy es lunes
16 de Diciembre de 2002), periódicamente lo hago, tal vez para encontrar, no sé,
algún pedazo de mi historia. Me cuesta entender que después de casi treinta
años aún me ponga nervioso hablar y recordar todo esto.
No conocía Dawson2000. Hecho
de menos entre sus líneas a historias y anécdotas, quizás nada espectaculares,
de gente común y corriente que conocí y que se portó de manera muy valiente,
que nos ayudó, a mí y a mi familia, corriendo grandes riesgos. También están
esos otros, que fueron grandes hijos de puta y hoy llevan una tranquila vejez.
De que le sirve a un Señor General decir que no se torturó, cuando todo
el mundo sabe lo que pasó.2 ¿Será que necesita tranquilizar a sus
nietos?
Recorro los nombres que se mencionan en tus cuentos y en las historias
de Miguel (Loguercio)3 y a veces consigo relacionarlos con
cosas que viví.
Yo tenía 16 años, esa mañana recibimos la noticia, junto con la visita
de los infantes de marina.4 Recuerdo al “Papi” Vera tratando de
tranquilizarnos y de explicar lo inexplicable, allá en el internado de la
Escuela Industrial.5 De él tengo muy buenos recuerdos, era de esos
tipos correctos hasta el final, con esa dureza que solo tiene quien conoce bien
la ternura.
Recuerdo esos primeros días posteriores, cuando toda la comida
escondida comenzaba a aparecer y había para comprar cualquier cosa, [había] que
permanecer en casa escondiendo y quemando libros “subversivos”. Recuerdo
el allanamiento a la Librería de la Editorial Quimantú y la desquiciada
destrucción de tantos peligrosos mini-libros que hasta hoy se venden con éxito
en el “Persa Bio-Bio”. Recuerdo los juegos de “solitario” de mi
hermano menor, el que estuvo sin hablar durante meses.
Viví frente al Palacio de las Sonrisas,6 desde mi
cuarto de hotel (que según pude comprobar, ya no existe) podía ver todas las
noches como entraban tantos y tantos [detenidos], y también verlos con mucha
pena a la salida. Me tocó ir a dejar esos tarros de leche condensada y
chocolates – tan codiciados en el interior– al Regimiento Pudeto.7
Me salvé de ir preso, cuando el valiente Sr. “H” (o “E”),
engendro de flaco-germánico-verde-milico-colaboracionista, llegó al hotel, de
uniforme y metralleta en mano, a buscar a mi padre y nadie, obviamente, me
mencionó. En contrapartida, debo agradecer a un anónimo oficial-médico del
ejercito que comprendiendo la gravedad del estado de mi padre, agilizó por
razones de salud, el trámite de su liberación para su traslado a Santiago.
Te cuento todo esto con un dolor que me recorre todo el cuerpo y que
había olvidado. Desde la distancia se puede pensar mejor, sin odio.
Tu relato, con el que empiezo esta carta, me paralizó. Estás hablando
de mi papá, estás relatando dolores que él nunca pudo decir. Me haces
comprender cosas en él, que en treinta años no pude. Me haces sentir un gran
orgullo y comprender lo que es pelear por lo que se cree… hasta el final.
No hay que estar más tristes, afortunadamente la retina fue solo una
(para lo que hay que ver, con un ojo basta, dice él). Con 82 años [mi papá]
está muy atento a todo lo que está ocurriendo, no como otros que ya olvidaron
convenientemente todas las que hicieron o se declaran locos, sin ningún pudor.
3 de Marzo 2002
Hoy es
lunes 3 de Marzo de 2003, el viernes falleció mi papá, ha sido muy doloroso.
Doloroso de dolores antiguos, los que nos transportan a Magallanes y que tienen
una mezcla viva de amores y temores.
Es curiosa la vida, siempre se encarga de llevarnos al comienzo,
cierra los círculos y entrega retornos. Este último tiempo fue de muchos
recuerdos que tienen que ver con el pasado. Coincidentemente el cortejo fúnebre
pasó frente a la Escuela El Salto nr. 138 [en Santiago].
Un día de estos estaremos allá en el Paine,8 cumpliendo su
mayor deseo: Que sus cenizas se queden allá para siempre…
Abril 2003
Notas editoriales:
1. Charlye 7 es Roberto Patricio Cáceres, ex prisionero político magallánico y
miembro del consejo de Dawson2000.com
2. El general Manuel Torres de la Cruz ( fallecido), quien
dirigió la represión entre Septiembre
1973 y Febrero 1974 en Magallanes,
declaró en Diciembre 2001 que no se torturo en la región durante su
mando.
3. Miguel Loguercio, ex prisionero político
magallánico, es miembro del editorial de
Dawson2000.com.
4. Una unidad del Destacamento
Cochrane de Infantería de Marina cercó y tomo la Escuela Industrial, establecimiento de enseñanza
secundaria, de Punta Arenas alrededor de las 9 a.m. del 11 de Septiembre de
1973. Varios profesores y decenas de
alumnos de la Escuela Industrial fueron prisioneros políticos de la
dictadura militar.
5. Humberto Vera era conocido como el Papi Vera entre los alumnos de la Escuela Industrial de Punta Arenas. Era el Inspector
General de la escuela 1973.
6. El Palacio de la Risa fue el principal centro de tortura en Punta Arenas.
7. El Regimiento Pudeto de Punta Arenas fue utilizado como centro de detención de prisioneros
políticos entre 1973-1975.
8. Torres del Paine en
Ultima Esperanza.
Miguel Loguercio y Elie Valencia
Abril
2003.
Charlye 7: Roberto P.Caceres.
Abril 2003.
Portada
Actualidades Nuestras Historias Fotos PP Índice