UNA GUERRA POR
PETRÓLEO Y HEGEMONÍA
Esquemas
para un análisis estratégico del conflicto iraki.
Manuel
Luis Rodríguez

Presentación.
Estas
notas preliminares tienen por objeto presentar algunos elementos de juicio
destinadas a comprender el actual conflicto irakí, y en particular, para
analizar sus aspectos estratégicos más relevantes.
El marco
conceptual que constituye el trasfondo teórico de esta breve monografía, se
encuentra en la escuela del realismo.
El
realismo es en la actualidad una de las escuelas intelectuales y teóricas más
influyentes en la Política y las Relaciones Internacionales, posición que ha
ido ganando desde Maquiavelo hasta Morgenthau, sino que tiene aún mucho que
aportar para garantizar que los actores internacionales actúen con el
pragmatismo suficiente para no confundir los deseos con la realidad, y de
manera que sus decisiones apunten a la paz, la estabilidad y la seguridad en un
mundo que se encuentra en plena mutación estructural.
La
perspectiva realista de las Relaciones Internacionales se sustenta en algunos
pocos postulados teóricos, entre los cuales uno de los más relevantes es el
concepto de que el criterio más seguro
para comprender las conductas de los actores y de las potencias en la escena
internacional son sus intereses y, en particular, sus intereses de poder.
Así como
se propone que en Política Internacional y en Política pura, nunca hay que
confundir los deseos y la retórica, con los hechos reales, aquí se sustenta la
noción de que son los intereses de poder
de las grandes potencias dominantes y la rivalidad hegemónica que las opone,
una de las claves para entender la actual fase de transición del sistema
mundial, hacia una hegemonía global e
imperial aparentemente incontrastable.
Los
intereses en juego.
Aquí
están en juego fundamentalmente los siguientes intereses esenciales:
a)
por un lado, el interés
de Estados Unidos de garantizarse su hegemonía imperial e
inconstrarrestable en la zona de Asia Central y en particular, su capacidad de
controlar las fuentes y los suministros actuales y futuros de petróleo en esa
área y en el Medio Oriente. Estados
Unidos aparecen dedididos a garantizar su acceso indiscutible al petróleo del
conjunto de la región. Se trata de "proteger el transporte de petróleo y
del gas destinados a los mercados occidentales, dado que Estados Unidos está
decidido a acceder a las grandes reservas energéticas de la cuencia del mar
Caspio..." ([1]). Uno de los principales objetivos de la
guerra anunciada contra Irak es "apoderarse
de las reservas mundiales de hidrocarburo que ocupan el segundo lugar en el
planeta" y que permitirían a Estados Unidos "...trastornar por completo el mercado
planetario del petróleo. Bajo el
protectorado estadounidense, Irak podría duplicar rápidamente su producción de
petróleo, con la consecuencia inmediata de hacer caer los precios del petróleo
y tal vez relanzar el crecimiento de Estados Unidos." ([2])
b)
por el otro, están los intereses de las grandes potencias, Estados Unidos, Europa
Occidental, Rusia, China Popular y Japón, de mantener un esquema de equilibrio
y de balance relativo de poder, así como de estabilidad en el Medio Oriente,
que les permita acceder a la globalización en las mejores condiciones
competitivas posibles.
c)
Además, está el interés
de Irak, de evitar el conflicto, para alejar la posibilidad de nuevas
destrucciones masivas en su territorio que retrasarían nuevamente su
desarrollo. Irak ha venido
desarrollando un estilo de política frente a Naciones Unidas de retardar hasta
el último momento el cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad
a fin de preservar sus propios intereses de seguridad, mientras se mantiene
vigente el acuerdo de intercambio de "petróleo por ayuda
humanitaria".
d)
Juegan además, los intereses
de las naciones árabes, las cuales dentro de su división política actual,
no logran adoptar una posición común frente a los riesgos del conflicto,
divididos entre apoyar las últimas alternativas de la paz, y el temor de que
después de Irak, sea otra nación árabe la que resulte atacada en procura de
petróleo.
Las
dimensiones geopolíticas del conflicto.
a)
Un aspecto crucial del conflicto es el tema del control a mediano y largo plazo sobre las fuentes de producción, vías de transporte, redes de distribución y
reservas de petróleo en la zona en conflicto y en todo el mundo. Estados Unidos estima que deben garantizarse
los suministros de combustible seguros hacia Occidente y ello no sería posible
con Sadam Hussein en el poder en Irak.
El Medio Oriente posee actualmente el 66.5% de las reservas mundiales
probadas de petróleo, lo que se traduce en 93.200 millones de toneladas ([3]),
de las cuales las reservas probadas de Irak alcanzan las 15.300 millones de
toneladas. ([4]) A su vez, el conjunto de los países de la
OPEP mantienen el 79.2% de las reservas mundiales probadas de crudo. A su vez, la producción de petróleo irakí,
sale por oleoductos que atraviesan el norte kurdo hacia Turquía, y por el sur,
por el puerto de Bassrah, sale a través del Golfo Pérsico.
b)
El control y
ocupación de Irak por fuerzas estadounidenses y occidentales (prevista
desde antes de la guerra), instalará muy previsiblemente en la región fuerzas
militares posicionadas, para continuar en el proyecto de dominación petrolera,
presionando a continuación sobre Arabia Saudita, Kuwait, los emiratos del Golfo
Pérsico, Iran, las repúblicas del Cáucaso y Pakistán.
c)
El dominio de Estados Unidos sobre el petróleo irakí,
tendrá efectos geopolíticos sobre todo el Medio Oriente: por un lado, "...favorecerá una toma de distancia
respecto de Arabia Saudita, considerado cada vez más un santuario del islamismo
radical", pero a la vez, dejará a Estados Unidos en una posición de
proximidad estratégica inmejorable con Iran ya que "...el conflicto contra Irak no haría más que preceder a corto
plazo otro ataque contra Iran, paía ya clasificado por Bush como miembro del
'eje del mal'. Las reservas iraníes de
hidrocraburos vendrían a completar el fabuloso botín del que cuenta apoderarse
Washington en esta primera guerra de la nueva era imperial." ([5])
d)
La posición de Turquía en la encrucijada petrolera
actual es estratégica: el principal oleoducto irakí que sale desde las
refinerías del centro-norte del país (Kirkuk), se dirige a Turquía (Midyat),
pero además, confluyen hacia los puertos turcos del Mediterráneo, varios
oleoductos provenientes de Iran, Azerbaidjan, Armenia, Turkmenistán, es decir,
del Mar Caspio. Incluso, una parte de la producción petrolera rusa sale
-mediante buques-cisterna- a través del Mar Negro hacia Turquía. ([6]). Está además, el aspecto político de la
encrucijada para Turquía: al mismo tiempo que desea ingresar a la Unión Europea
y forma parte de la OTAN (por lo que puede recibir ayuda militar de respaldo a
su seguridad), su población mayoritariamente rechaza la utilización de bases
turcas por EE.UU. Turquía desea
aparecer ante Irak sólo en una postura defensiva, para no arriesgar
represalias.

Reproducido del WEB Le Monde Diplomatique, Paris, 2003.
e)
Otro aspecto geopolítico involucrado en la zona de
conflicto, es la potencialidad expansiva del conflicto kurdo. La
eventual presencia de tropas turcas en la zona del conflicto, podría activar el
rechazo de la oposición irakí y de los grupos kurdos del norte de Irak y sur de
Turquía. Estas fuerzas políticas y
para-militares kurdas tienen poca capacidad de acción o mediática en el
exterior, pero si tienen presencia en terreno, por lo que serían un factor conflictivo
a considerar. El "factor
kurdo" aquí, actuaría como un ingrediente de división en la coalición
occidental y en la capacidad de Turquía de adherir a esa alianza.([7]) De este modo, mientras menos intervenga
Turquía en el conflicto contra Irak, mayores serán las probabilidades políticas
de que "la cuestión kurda" se mantenga fuera de la encrucijada.
f)
Otro factor geopolítico que se activaría, es la
involucración del conflicto
palestino-israelí en el conflicto irakí.
Aún cuando el Presidente Y. Arafat acaba de declarar una tregua de 1 año
en la Intifada contra la ocupación israelí, las naciones árabes percibirán un doble estándar en el comportamiento de
EE.UU., lo que activará y profundizará aún más el rechazo y la odiosidad
anti-estadounidense en el seno del mundo árabe. Israel se encuentra en estado
de alerta militar, por la eventualidad -muy remota por el bajo alcance de los
misiles irakíes disponibles y conocidos- de recibir un ataque de sorpresa desde
Irak.
g)
Un cuarto factor geopolítico a considerar, son los
efectos psicológicos y económicos del conflicto sobre el curso internacional de los precios del petróleo y, en consecuencia,
sobre el comportamiento de corto y mediano plazo de la economía mundial. Siendo ésta básicamente una guerra por petróleo, la OPEP tratará de
mantener el equilibrio de los precios, incrementando a prorrata la producción
de crudo, a fin de compensar la paralización de la producción irakí; sin
embargo, los mercados se mantendrán previsiblemente volátiles e inestables, mientras perdure la incertidumbre por la evolución del
conjunto de la crisis. Es previsible que la curva del precio del petróleo
experimente dos momentos en su evolución de corto plazo: uno inicial, de ascenso mientras dure la incertidumbre,
y un segundo, de gradual descenso, cuando
se perciba la resolución del conflicto. En la hipótesis de una guerra de
mediana duración en el tiempo (entre 3 y 6 meses), el incremento en los precios
del petróleo, a su vez, tenderá a agravar la situación económica de las economías
más dependientes de la importación de crudo.
La
dimensión estratégica del conflicto.
a)
La desigualdad
estratégica entre ambos contendores es abrumadora, pero no debe
subestimarse lo aprendido por Irak después de las guerras con Iran y del Golfo,
en materia de defensa anti-aérea.
b)
El concepto estratégico de guerra preventiva, que ha desarrollado Estados Unidos, ha sido
sustentado en una contínua modernización y ampliación de las capacidades
militares y estratégicas, para alcanzar cualquier teatro de operaciones en el
planeta, mediante una proyección de potencia que les permitan "...llegar rápidamente a campos de batalla
lejanos y de cooperar con nuestras fuerzas aéreas y navales, para golpear
rápidamente a nuestros adversarios, con precisión y de manera desvastadora."
([8])
c)
Desde el punto de vista operacional, la doctrina de
empleo de las fuerzas estadounidenses se basa en el concepto de control estratégico. La política de
Defensa de EE.UU., redefinida en enero del 2002, apunta a seis objetivos: "la protección del territorio nacional
y de las bases estadounidenses en el exterior; la proyección de potencia hacia
teatros de operaciones lejanos; la destrucción de santuarios enemigos; la
seguridad de los sistemas de información y de comunicación; el desarrollo de la
utilización de las técnicas necesarias para las operaciones combinadas en el
terreno; la protección del acceso al espacio y del potencial espacial
estadounidense." ([9]). Según la nueva doctrina de empleo, se ha
llegado a un concepto que supone
básicamente: "...colocarse
permanentemente en estado de identificar la situación del adversario, de
reducir su poder por medio de la destrucción planificada de sus capacidades
militares, industriales y políticas, de aniquilarlas si fuera necesario, y de
obtener así su retroceso o su capitulación." La doctrina se pretende
aplicar flexiblemente "...en función
del tipo de adversario, de su población, de su poderío industrial, de sus
infraestructuras, de la importancia de sus aglomeraciones urbanas, pero sobre
todo de su régimen político y de lo que es necesario hacer para derrocarlo o
neutralizarlo." ([10])
d)
Los ataques
aéreos preventivos de fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña sobre Irak,
abarcan toda la década de 1991 al 2001.
En enero y julio de 1993, Irak fue atacado en su zona de exclusión y
desde el Mar Rojo, incluyendo objetivos en la capital; en 1996, las fuerzas
aéreas americanas respondieron a una tentativa militar irakí de retomar
posesión del Kurdistán; en 1998 la operación "Zorro del Desierto"
significó intensos ataques aéreos sobre todo el país; en abril de 1999
continuaron los ataques aéreos occidentales sobre la zona de exclusión; y en
febrero de 2001, se realizaron los últimos ataques aéreos estadounidenses sobre
Bagdad. La guerra contra Irak no ha concluído.
([11])
e)
Irak limita con Turquía, Iran, Siria, Jordania, Arabia
Saudita y Kuwait. De estos vecinos
limítrofes, ni Turquía, ni Siria ni Jordania ni Iran desean involucrarse en el
conflicto por sus propias razones e intereses nacionales, mientras que Kuwait y
Arabia Saudita han acordado facilidades y bases para el posicionamiento de
fuerzas occidentales. En el caso
particular de Turquía, los puntos estratégicos de interés para el
posicionamiento eventual de fuerzas estadounidenses, a fin de atacar objetivos
irakíes, serían el puerto de Iskenderun (en el Mediterráneo), y las bases
aero-terrestres de Incirlink y Diyarbakir; desde ésta última, podrían operar ataques terrestres hacia el norte
kurdo de Irak.
f)
La capacidad
militar y anti-aérea de respuesta de Irak frente a una acción militar
masiva de Estados Unidos, ha venido siendo diezmada desde 1991.
g)
Estados Unidos tiene facilidades disponibles para
operar y fuerzas preposicionadas en Israel, Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos
Arabes Unidos, Uzbequistán, Kirgiztán, Afganistán y Pakistán. Además hay fuerzas navales y aero-navales
posicionadas en el Golfo Pérsico. Pero
esas fuerzas, para los efectos de ataques aéreos, deberán evitar el espacio
aéreo iraní, de Jordania y Siria.
h)
Desde el punto de vista de la eventualidad de ataques
aéreos masivos estadounidenses en la primera fase de la campaña, las
facilidades terrestres disponibles más importantes son las de Arabia Saudita,
Kuweit y Bahrein, pero su utilización podría ser percibida por el alto mando
irakí como un involucramiento que les afecta, dando motivo para eventuales
ataques irakíes sobre esos países.
i)
Desde el punto de vista de su ocurrencia y duración en el tiempo, esta campaña debiera ser de
corta duración (algunas semansas o pocos meses), considerando que se aproxima
la estación de primavera, más calida y seca.
j)
Lo más previsible en el desarrollo del conflicto en el teatro de la guerra, son dos fases
operacionales interligadas: una fase
inicial de bombardeos aéreos quirúrgicos
nocturnos sobre los sistemas de comunicaciones y de mando irakí y de
destrucción de las infraestructuras de transporte para inmovilizar las fuerzas
terrestres; y una segunda fase de ataques
terrestres y aero-terrestres de copamiento, para tomar el control de las
ciudades y puntos urbanos claves. Es en
esta segunda fase en la que Irak puede intentar hacer jugar en su favor el
tiempo, ocasionando el máximo de bajas al invasor extranjero, activando de paso
el sentimiento nacionalista y de
defensa del territorio.
k)
La información
estratégica sobre las instalaciones, panoplia de armas y el dispositivo
militar irakí, ha estado a disposición de Estados Unidos y sus servicios de
inteligencia desde 1991, a través de sus redes satelitales de espionaje y de
los informes de la AIEA y Naciones Unidas. Las fuerzas terrestres irakíes, se
calculan en la actualidad en 350.000 efectivos ([12])
y los únicos progresos realizados en la
capacidad defensiva irakí desde 1991, se orientaron a las defensas antiaéreas ([13]). Es presumible por lo tanto, que EE.UU.
tratará de colocar en el teatro una fuerza militar similar a esa cantidad de
efectivos, para asegurar su superioridad en el terreno, sobre todo durante la
fase operacional de toma de control de las ciudades y de Bagdad en particular.
La
dimensión política y diplomática del conflicto.
a)
Estados Unidos carece de consenso en el Consejo de Seguridad como para obtener
una resolución que autorize el uso de la fuerza, por lo que está ejerciendo una
intensa presión diplomática y comunicacional, para justificar sus planes de
ataque.
b)
Existe una evidente mayoría de la opinión pública internacional a favor de la paz y de la solución
diplomática de la crisis, la que se ha expresado en grandes manifestaciones
pacifistas en todo el mundo. Sin
embargo, los gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaña se han mostrado insensibles a
esa voz ciudadana.
c)
Al no existir consenso en el marco de Naciones Unidas
respecto del uso de la fuerza, los riesgos de acción unilateral de Estados Unidos y Gran Bretaña son mayores.
d)
En el seno del Consejo de Seguridad, la opción de la paz está representada
únicamente por la alternativa de que las inspecciones en terreno de la AIEA y
de la ONU continúen y se profundicen en Irak, y de que éste país cumpla
efectiva y prontamente con los planes de desarme que se le exigen.
e)
La presencia
masiva de fuerzas estadounidenses en las fronteras y proximidades del
eventual teatro de la guerra, constituye en sí misma un factor de presión sobre
la comunidad internacional, que opera como un fait-accompli, ya que su
retiro sin intervenir militarmente
dejaría en una posición incómoda a Estados Unidos en la región.
f)
No están demostradas las ligazones de Irak con las
redes de operación de Al-Kaeda, lo que vendría a invalidar aún más el discurso
estadounidense contra el terrorismo
en este caso, después del fracaso de su intervención militar en Afganistán.
g)
No puede negarse que, desde 1991 en adelante y aún en
la actualidad, Irak se encuentra sometido a un aislamiento internacional, y que
no cuenta -ni como Estado ni como gobierno- con algún aliado importante en el
Medio Oriente (o en la Liga Arabe, por ejemplo) o en el resto de la comunidad
internacional, lo que juega a favor de que sea objeto de un ataque preventivo
estadounidense.
h)
El peso de la opinión
pública ha sido relativo en los prolegómenos de este conflicto. Aun en las democracias occidentales, la
expresión mayoritaria de la opinión pública, contraria a la guerra como
solución, no ha modificado la conducta política de los gobiernos favorables a
la intervención militar. En aquellos
países donde la oposición a la guerra se ha manifestado en el sistema político
(España, Francia), ello puede explicarse también por el interés electoral de
sus partidarios. Los medios de
comunicación no han contribuido sustancialmente a ejercer presión contra la
guerra, condicionados por sus intereses económicos y por la cobertura que
desean adquirir. La opinión pública en
los países árabes es, sin duda alguna, mayoritariamente contraria a una
intervención extranjera que consideran condenable: esta guerra, necesariamente
contribuirá a acentuar y profundizar la odiosidad
y el rechazo anti-estadounidense en
la población árabe del Medio Oriente.
i)
El discurso estadounidense a favor del derrocamiento
del régimen de Sadam Hussein, adolece de un evidente doble standard ideológico,
ya que no se condice con la realidad de la democracia
en el Oriente Medio. La mayoría de
los países del área, son democracias formales cuando no simplemente autocracias religiosas o monarquías dinásticas absolutas
respaldadas o aliadas de Occidente. Por
lo demás, la democracia no es un sistema político que se importa
automáticamente mediante tropas militares de ocupación, sino que es un asunto
que depende de la autodeterminación de cada nación.
j)
No existe evidencia de que la política exterior de Irak constituya un riesgo para sus Estados
vecinos, puesto que ninguno de ellos se considera actual y efectivamente
amenazado por Irak, ya que sus regiones norte y sur han sido puestas en
interdicción para sus operaciones militares.
Notas.
[1] Klare, M.: Una guerra para la dominación. En:
Le Monde Diplomatique, edición chilena, noviembre 2002, p. 10.
2 Ramonet, I.: Vasallaje. En: Le Monde
Dipomatique, Edición chilena, Octubre 2002, p. 3.
3 Cifras proporcionadas por el UFIP - Francia,
correspondientes a enero del 2001.
4En reservas probadas de petróleo, además, Arabia
Saudita, posee 35.400 millones de toneladas, los Emiratos, 13.300 millones,
Kuwait, 12.800 millones e Iran, 12.200 millones de toneladas de petróleo
5 Ramonet, I.: Vasallaje. En Le Monde
Diplomatique, Edición chilena, Otubre 2002, p. 3. Ramonet, I.: Vasallaje. En
Le Monde Diplomatique, Edición chilena, Otubre 2002, p. 3.
6 Rekacewicz, P.: Les routes du pétrole. En: Le
Monde Diplomatique, juin 1998. También: Radvanyi, J.: Transport et
géostrategie au sud de la Rusie. Le Monde Diplomatique, juin 1998.
7 Chaliand, G., Rageau, J-P.: Atlas Stratégique.
Geopolitique des rapports de force dans le monde. Paris, 1988. Ed.
Complexe, pp. 133-135.
8 National Defense University, Washington, 31.01.2002.
9 De la Gorce, P.M.: Nueva doctrina militar del
Imperio. En: Le Monde Diplomatique, Edición Chilena. Abril, 2002, p. 14.
10 De la Gorce, P.M.: op. cit., p. 14.
11 Fuente: Sitio Internet del Instituto del Mundo Arabe,
Paris, 2003.
12 Las FF.AA. terrestres irakíes, en la actualidad, se
componen de la Guardia Republicana Especial, que se integra con un cuerpo de
ejército y tres divisiones; la Guardia Republicana, con 3 divisiones blindadas,
2 divisiones mecanizadas y 2 de infantería; el Ejército regular, que cuenta con
4 divisiones blindadas, 3 divisiones mecanizadas y 15 divisiones de infantería.
13 Jabar, F.A.: El Ejército irakí es una incógnita. En:
Le Monde Diplomatique. Edición chilena. Enero-febrero 2003, p. 12.
Referencias bibliograficas y documentales.
Textos.
Brown, M.E.: The Perils of
Anarchy: contemporary realism and international security. MIT Press. Cambridge, 1995. (519 p.)
Carr, E.H.: Thre Twenty
Years Crisis (1919-1939). N. York, 1964. Harper & Row.
Geeraerts, G.: Analizing
Non-State Actors in World Politics. N. York, 1999. Centre for Peace and Security Studies. (27 p).
Huntington, S.P.:
Transnational Organsation in World Politics. N. York, 1973. World Politics, Nr.
25, 3.
Klare, M.T.: La nueva
geografía de los conflictos internacionales. En: Revista Foreign Affairs en
Español. Madrid, verano 2001.
Machiavel, N.: Le
Prince. Paris, 1989. L'Harmattan.
Maquiavelo, N.: Obras
Completas. B. Aires,
Morgenthau, H.J.: Política
entre las naciones. La lucha por el poder y la paz. Buenos Aires, 1986. Grupo
Editor latinoamericano.
Pepper, D., Jenkins, A.:
The geography of war. N. York, 1985. Ed. B. Blackwell.
Toffler, A.: Las guerras
del futuro. La supervivencia en el alba del siglo XXI. Barcelona, 1994. Plaza & Janés Ed. (417 p.)
Waltz, K.: El hombre, el
Estado y la guerra. B. Aires, 1970. Ed. Nova.
Teoría de las relaciones internacionales. B. Aires,
1988. Grupo Editor
Latinoamericano.
Young, O.R.: The actors in
World Politics. En: Rosenau, J., y East, M.A.: The analysis of International
politics. N. York, 1972. The Free Press.
Colecciones periódicas.
Colecciones: Le Monde Diplomatique, Edición
francesa. Paris, 1990-1999.
Le Monde Diplomatique, Edición chilena. Santiago, 2001-2003.
Foreign Affairs. Edición en Español. Madrid,
2000-2003.
Recursos en Internet.
Sitios Web de los siguientes organismos:
Organización de las Naciones Unidas.
Central Intelligence Agency.
Institut du Monde Arabe.
Foreign Office.
National Defense University.
U.S. Secretary of Defence.
Center for Startegic International Studies.
Jane's Defense Weekly.
Federation of American Scientists.
Al-Jazeera TV.

M. Rodríguez.
Punta
Arenas, Chile, Marzo de 2003.
Ø
Crónicas y Relatos
de Manuel Rodríguez
Ø
Por la paz y democracia en Irak: Las
guerras sean en Chile
o en Irak violan los
derechos del hombre.
Elie Valencia. Marzo 2003.
Ø
USA y la intervención militar en
Irak: Chile debe votar por la Paz
en el consejo de seguridad de la Naciones Unidas.
Elie Valencia. Marzo
2003.
Ø
¿Cual debe ser la posición chilena
ante la crisis de Irak?
Miguel Loguercio. Marzo
2003.
Portada
Actualidades Nuestras Historias Fotos PP Índice