¡ Otro 11:
6000 kilometros. mas adelante en la ruta!
Pablo Jeria

Desde el Upper West Side de Manhattan (mitad de la isla) les cuento sobre
el otro 11.
Por esas cosas de la vida, este pasado 11 lo
empecé como el otro sin tener ni idea de lo que estaba pasando. Siendo día libre para mí, puesto que solo trabajo
lunes, miércoles y viernes, me levanté como a las 8:30 a.m. y no prendí la
radio. ¡Lo cual tampoco hice en el otro
susodicho 11!. Después de pegarme una
ducha salí a comprar el NY Times y el NY Post, café y bagels (para los que no
sepan, son alluyas redondas con un hoyo al medio). Saliendo de la casa la
vecina me informó de lo que estaba ocurriendo: " Que había un
incendio en las torres." Lo cual no
me dio mucho temor ya que los bomberos de esta ciudad son re-buenos en esta
cosa de apagar incendios.
Volví de mi pequeña compra y prendí la TV, justo en
el momento que el segundo avión se estrelló y se incendió en impacto, pareció
que había pasado de lado a lado del
edificio. Fue una cosa horrenda pensar en todas esas personas que ya no eran más.
Después de ver a las personas saltando al vacío desde los altos del edificio, tú
té quedas paralizado y no sabes a que atenerte. Desde ese momento no me
despegué de la TV: ¡Hasta las 11 de la noche! Los reportajes fueron muy
imprecisos puesto que se formó un cerco de seguridad que no les permitió a los
periodistas hacer buenos
reportajes.
En mi caso
particular ese pasado viernes había
estado ahí por razones de trabajo en la torre 2, para ser más preciso, con mi
jefe en una reunión con otra firma, en el piso 35. Por suerte la gente que conozco salió, media jodida pero
al menos están vivos.
Desde ese día
del ataque la psiquis de los NYorquinos ha cambiado ya no son tanto el
equivalente al "porteño " argentino, mandados las porciones, se han
convertido en seres con verdaderas cualidades humanas y más cordiales con los
extraños.
Como se dice o como digo yo, la vida continua y hay que
echarle pa'delante puesto que esto no es lo más importante que ha ocurrido en
el mundo en este siglo. Hay problemas
mayores que hay que solucionar y es lamentable la cantidad de gente que murió
aquí, pero también hay bastante gente que murió por los "allas". Esto
me hace más creyente en el sentido que las religión organizada es una perdida
de tiempo y ayuda a que este tipo de
salvajes puedan crearse.
Este evento
puede tener un calamitoso final para todos los seres humanos. Esperemos que un
billón de musulmanes no pierdan la
cabeza y comiencen un jihad mundial, por
que eso si que va a ser un dolor de cabeza. Estos no son cabezas de pólvora que solamente hablan, esto creen que
cuando mueren tienen el mejor wiski y minas:
¡ En el mas allá!.
Pablo Jeria
Remo 8

Septiembre 2001
Ø Otro Once en NYC: Ataque del 11 de
Septiembre de 2001