El historiador Sergio Lausic refuta las afirmaciones del general (r) Torres de la Cruz que en Magallanes no se torturo bajo su mando. El periodo de mando de Torres durante la dictadura fue desde Septiembre  1973 hasta  Febrero 1974. Sin lugar a dudas,  estos fueron los meses más brutales de la represión  y  del inicio de una  sistemática violación de derechos humanos por la dictadura militar en Magallanes. El profesor Lausic establece claramente estos hechos en una carta publicada por la Prensa Austral  el 5 de Enero de 2001.

 

Sergio Lausic es un académico de la Universidad de Magallanes. Es un ex preso político magallánico y de isla Dawson.  Fue parte del segundo consejo de guerra del Partido Socialista en Octubre de 1974.

 

          A continuación reproducimos en su totalidad el articulo  Historiador refuta a general (r) Manuel Torres de la Cruz publicado por el diario La Prensa Austral de Punta Arenas.

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La Prensa Austral, 5 de Enero de 2001

 

Sergio Lausic

Historiador refuta a general (r)
Manuel Torres de la Cruz

 

Sergio Lausic: “mientras señores como Torres de la Cruz
continúen entregando una visión antojadiza de los hechos
del 11... el tema del pasado y todos sus elementos
nos seguirán persiguiendo”.


           
En una extensa carta enviada a la dirección de La Prensa Austral, el historiador y académico de la Universidad de Magallanes, Sergio Lausic  Glasinovic refutó las afirmaciones que el general (r) Manuel Torres de la Cruz hiciera en entrevista publicada el pasado domingo en El Magallanes.

 En la oportunidad, Torres de la Cruz afirmó, entre otras materias, que “en Magallanes no hubo ningún detenido desaparecido”.

          A continuación, entregamos el contenido íntegro de la misiva de Sergio Lausic (los subtítulos son de autoría de La Prensa Austral).

 
          “Señor Director: en relación a la entrevista que aparece en el periódico de su dirección del domingo 31 del pasado año y efectuada al señor Manuel Torres de la Cruz, quisiera entregar mis puntos de vista.


          Esta nace fundamentalmente por mi interés profesional de investigar el pasado histórico de nuestra región magallánica y, las opiniones e informaciones que entrega el entrevistado, en su calidad de ex Intendente y jefe militar de la entonces Provincia de Magallanes, sobre los sucesos anteriores y posteriores al golpe militar, no pueden dejar de ser analizadas y comentadas. Todo lo anterior para entregar una versión, desde la historia, sobre tan importantes acontecimientos, que hasta el día de hoy provocan significativas discusiones y confrontaciones en el seno, no sólo regional sino que también a nivel de país, e incluso en las esferas internacionales. Sobre el particular no es mi ánimo entregar un análisis sobre las causas del golpe y sus consecuencias, situación ésta que ya ha sido esclarecida en gran medida por los investigadores del tema, ya sea dentro de las visiones macro de la “guerra fría”, o por análisis de situaciones internas propias de Chile. Lo que me propongo es señalar que la investigación histórica y su trabajo implica consultar diversas fuentes de información, como el estudio de ellas para verificar su procedencia y objetividad.

          Por de pronto la propia entrevista aparecida en su periódico, como otras anteriores, son parte de estas fuentes y todas merecen ser consultadas, aspecto que efectúo y seguiré realizando. Además, deben agregarse las diversas entrevistas efectuadas a los participantes de estos hechos, que aún están vivos y son muchos, los diversos documentos oficiales, como fueron las actas de los Consejos de Guerra, las noticias de prensa, las informaciones de los organismos del Estado y privados, también aquellas fuentes que provienen de organismos extranjeros o internacionales (Naciones Unidas, Cruz Roja Internacional, Asociaciones Privadas, etc...) que indudablemente tienen mucha información sobre estos temas y que algunas de ellas están apareciendo a la luz pública. Ejemplo es la desclasificación de documentos que efectúa el Gobierno norteamericano y que tan importante ha sido para tener una visión más completa y amplia sobre estos sucesos.


Respuestas a afirmaciones


          Es por eso que me limitaré a responder a algunas de las afirmaciones efectuadas por el señor Torres de la Cruz, ya que responder a todas sería materia de una larga comunicación que excede a esta carta.
          1. La provincia de Magallanes durante el mando del general Manuel Torres de la Cruz, en el período que le correspondió desde el mismo día del golpe hasta su relevo, sufrió uno de los atropellos más brutales y masivos en materias de derechos humanos que tiene la historia regional, comparable a otros infaustos acontecimientos conocidos en Magallanes. Entre ellos está la privación de la libertad y derechos individuales, reclusión, confinamiento, tortura, tanto sicológica como física, sobre cientos de magallánicos. A lo anterior se suma incluso la apropiación de propiedad como fueron los vehículos de varios de los detenidos, todo esto amparado en mandos o decretos leyes que trataban de justificar legalmente todas estas arbitrariedades.
          2. Los centros de reclusión utilizados fueron los conocidos lugares como el Pudeto, Cochrane, más el área de Bahía Catalina, Estadio Fiscal y Ojo Bueno además de comisarías, y otros regimientos de la provincia, en Puerto Natales y Porvenir. Mención aparte merece la isla Dawson, sitio de confinamiento de muchos magallánicos desde el mismo día del 11 de septiembre y lugar también de permanencia de varios representantes del gobierno central del Presidente S. Allende y que provenían de Santiago y Valparaíso. Este sitio, que inicialmente estuvo en el campamento del “Compingin” fue trasladado hacia las nuevas dependencias de río Chico y aumentado, en vísperas de la Navidad de 1973, por varios centenares de magallánicos provenientes de los anteriores sitios de reclusión. Durante los días previos al 18 de septiembre, en especial la noche del 17 fueron trasladados hacia Punta Arenas un grupo numeroso de detenidos, los que fueron sometidos a tratos degradantes y de tortura, condenados especialmente por la Convención de Ginebra, sobre trato a “prisioneros de guerra”, ya que en esa condición estaban los confinados. Cabe agregar que a todas estas personas se les sometió a trabajos forzados que trataban de denigrar a sus personas, la mayoría de ellos profesionales e intelectuales de alto prestigio en el país y en el extranjero.


Sitios de torturas


          3. Los sitios de interrogatorio, con las consiguientes torturas físicas y sicológicas, más conocidos en Punta Arenas fueron la Casa del Deportista, colindante con el Gimnasio de la Confederación Deportiva, el llamado “palacio de la risa”, debido justamente a la brutalidad de los procedimientos de interrogación, ubicado en avenida Colón, más las propias unidades ya mencionadas, como otras en Puerto Natales y Porvenir.


          4. Los llamados Consejos de Guerra han sido justamente una de las acusaciones más serias de falta grave de violación a los Derechos Humanos, situación ésta que fue denunciada y condenada por las Naciones Unidas en repetidas ocasiones, en especial en su Tercera Comisión. Lo anterior nace primeramente de aplicarse una legislación antojadiza sobre “estado de guerra” a prisioneros que habrían actuado en tiempos de paz, es decir anteriores al 11 de septiembre, fecha de la emisión del estado de guerra interna. Por lo tanto no procedía aplicar los consejos de guerra. Además se cambió la legislación de la Ley de la Defensa Interior del Estado sobre penas, subiendo la cantidad de años para hechos anteriores a los sucesos que se querían juzgar, situación ésta que representa uno de los atropellos más flagrantes sobre la materia. Más aún se colocó de fiscales a conocidos personajes de la política regional, opositores al Presidente Allende, lo que quita toda validez, una vez más, a las indagaciones y acusaciones. Todo ello vulneró los más conocidos derechos de las personas, incluyendo a la propia Constitución de la República.


          En fin hay una lista muy larga de situaciones que demuestran totalmente lo contrario de lo que asevera el señor Manuel Torres de la Cruz en la entrevista.
Como conclusiones se puede afirmar que el número masivo de detenciones en Magallanes sobrepasó a la proporción de los detenidos en el resto de Chile, considerando la baja densidad de la población. Que estos detenidos sufrieron graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos, inclusive una mayoría de ellos fueron torturados por agentes del Estado, más por intención de infligir un daño sicológico y efectos políticos de larga duración, que obtener información clasificada como de “inteligencia”. Esto al tenor de las propias declaraciones de los detenidos, información que cualquier equipo que labora en esas materias las puede obtener por métodos científicos de trabajo, más la información periodística de la época, llena de antecedentes al respecto... El traslado del señor Torres de la Cruz a Santiago y su posterior llamado a retiro, como sus ambiciones políticas truncadas, serían otra fuente importante de análisis histórico, que podrían estar entre las anecdóticas de los tiempos del golpe, que ayudarían a comprender la mentalidad y ambiciones de estos personajes que tuvieron poder político sin contrapeso en su momento.


Consejos de guerra


          Los “Consejos de guerra” pueden ser catalogados totalmente de espúreos por las condiciones ya mencionadas. Inclusive el fallecimiento de “prisioneros de guerra” acaecidos en Tierra del Fuego en situaciones aún no esclarecidas, la muerte posterior de algunas personas por efectos de los malos tratos, los efectos sicológicos y los daños morales a las personas y sus familiares, la honra personal mancillada y que aún no ha sido reparada, fueron algunos de los atropellos más graves a los derechos humanos acaecidos en Magallanes durante el mando jurisdiccional político, administrativo y militar que le correspondió a Manuel Torres de la Cruz, a partir del 11 de septiembre de 1973. Todo lo anterior avalado por las fuentes históricas ya mencionadas y que por lo tanto refutan sus afirmaciones.
          La entrevista tiene el gran valor y con ello felicito al señor Director, por entregar y reflejar, en especial para las generaciones jóvenes de chilenos, información y personajes que en un momento de nuestra historia no respetaron ni los mínimos derechos de miles de chilenos y en este caso de magallánicos, derechos éstos que se decían defender con el golpe militar. Hoy cada vez van apareciendo más antecedentes de uno de los períodos más oscuros de la Historia de Chile, pero también de la Humanidad. Soy de los que creen que es necesario mirar hacia el futuro y efectuar una verdadera reconciliación, como lo señala la Iglesia Católica, pero mientras señores como Torres de la Cruz continúen entregando una visión antojadiza de los hechos del 11 y además informando sin reconocer la existencia de los hechos concretos más elementales que se están denunciando y soslayando sus responsabilidades históricas, el tema del pasado y todos sus elementos nos seguirán persiguiendo.
          Muchas gracias por su acogida.

 

Sergio Lausic Glasinovic”.

 

Prensa Austral, 5 de enero 2001

 

 

 

 

 

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