DE SANTIAGO A PUNTA ARENAS
Gonzalo González Vargas1

Nunca pensé que Dawson iba a cambiar mi vida tan radical, tampoco jamás pensé que iba a escribir una parte de mi historia desde un país tan lejano, como es Dinamarca, mi segunda patria, en la que he vivido ¡la mitad de mi vida!
¿Es el destino que me transportó a Dinamarca?
Por principio, no creo ni en el destino ni en la pre-destinación. Mi exilio
tiene un culpable, y un nombre:
¡Pinochet y su dictadura!
¿Cómo llegué a Dawson?
Permítanme contar una pre-historia y, en el desarrollo iremos comprendiendo el
desenlace.
Dado mi curriculum vitae, el gobierno de Allende
me da la misión de trabajar en la
capacitación campesina en la zona de Magallanes. Se me empleó en el Instituto
de Desarrollo Agropecuario (INDAP) en la dirección general de Santiago,
en el comienzo del año 1971. Para enterarme del manejo del Instituto y
su programa, se me instaló en la oficina del jefe del personal que en esa época era Don Belarmino Elgueta2, y
el jefe nacional era el agrónomo Adrián
Vásquez3, compañero
y amigo del partido socialista (PS) del cual tengo gratos recuerdos.
Después de haberme enterado y adentrado en el manejo
de la política de INDAP, se me envía a Punta Arenas, y con la
misión de reforzar el Departamento de Desarrollo Social de INDAP de la
zona que estaba a cargo del funcionario
Pedro Calixto, una conocida
figura socialista de la región.
Llego a Punta
Arenas en pleno invierno de
1971. En el aeropuerto me estaba esperando Pedro Calixto4 y Otto Trujillo5, ambos funcionarios de INDAP. Después de los saludos de rigor, me
llevan a las oficinas, y me presentan al jefe provincial de zona, el Sr. Patricio Rettig6 quien me muestra mi oficina, y los diferentes departamentos. Otto
Trujillo me lleva a hacer un recorrido por la ciudad, y al caminar por las
calles, experimento mi primer encuentro con el duro invierno magallánico.
Al otro día, nos pusimos a planificar el trabajo del Departamento de Desarrollo Social.
Elaboramos un proyecto de capacitación donde incluimos un team (grupo)
de técnicos, educadores, dirigentes
campesinos, etc.
A los pocos días me llevan a terreno. Nos fuimos a
Puerto Natales, recorrimos algunas estancias de la Ganadera del Estado,
y me presentan al querido compañero socialista
de esa ciudad Abel Paillamán7
quien nos sirve de guía. ¡El recorrido Punta Arenas a Puerto Natales fue todo
de leyenda. ¡ Cuántas veces no tuvimos que salir de la camioneta para
sacar la nieve del camino, y eso que el vehículo tenía cadenas, sin
embargo, nos costó llegar a Puerto Natales. Lo que más me impresionó fue
la brillante acogida, la amabilidad, la hospitalidad de los campesinos de las
estancias. Nunca había comido tanto cordero como lo hice esa vez.
Feliz estaba con mi nueva labor. Me encantaba salir a
terreno. Nunca iba solo, siempre acompañado de otros funcionarios.
Había un dirigente campesino de los Consejos
Campesinos, el querido amigo José
Vargas8 ( Varquita,
como le decíamos cariñosamente), quien me hizo comprender la mentalidad
del campesino magallánico. Muchas veces lo llevé conmigo a terreno. Era bueno
para entrar y dialogar con la gente. Otras veces llevaba a otro dirigente
político de la zona, el amigo Armando
Ulloa9. Con el Chico Ulloa no se pasaba mal. Tenía
mucha chispa, al igual que Varguita sabía llegar al corazón del
campesinado nuestro mensaje de la capacitación del campesinado de Magallanes
En nuestra labor de la capacitación había otro
funcionario, Otto Trujillo,
quien era nuestro chofer, un funcionario de confianza nuestro, y un amigo muy
apreciado. El Otto también se había ganado la confianza del
campesinado-obrero campesino de la zona. Decía ser miembro de la democracia
cristiana (DC), aunque nunca hablaba de
política, él era, ante todo, un funcionario, y en ese rol lo aceptábamos,
porque el Otto era efectivo y muy sociable.
El golpe militar de septiembre del 73 me pilla en
Santiago, adonde había ido a una reunión de INDAP. Estaba en mi departamento de
Villa Portales ( al lado de la Universidad Técnica del Estado), cuando
los soldados hacen una razzia en toda la población. Me detienen y me
llevan al centro de la Armada que queda al frente de Villa Portales.
Me interrogan y después de varias horas
de detención me dejan irme a mi casa. Salí con la sensación que los marinos no tenían
mucha información de mí.
A los pocos días tomo un avión LAN, y me voy a Punta Arenas, creyendo que allá
iba a estar a salvo. A mi llegada al
aeropuerto de la ciudad, me
estaban esperando. Me detienen y me llevan al Regimiento Pudeto, donde
ya había una gran cantidad de detenidos.
Cuán grande no fue mi sorpresa, al enterarme en el
Pudeto que el Otto, nuestro amigo de confianza, tenía otra cara que no
conocíamos, la de un siniestro agente
de los servicios de inteligencia de los militares que detenía, interrogaba
y torturaba a los prisioneros.

Dinamarca, Marzo 2004
Notas Editoriales:
1.
Ver Gonzalo
González Vargas.
2.
Belarmino Elgueta, militante socialista.
3.
Adrián Vásquez Cerda. Militante socialista y ex prisionero político en la zona central.
4.
Pedro Calixto. Dirigente y regidor socialista de Punta Arenas en 1973. Fue prisionero político del Regimiento Pudeto
e Isla Dawson. Fallecido.
5.
Otto Trujillo. Agente de Servicio de Inteligencia Militar (SIM) en Magallanes en
1973- 1974. Conocido torturador en
Punta Arenas y en Santiago durante los primeros años de la dictadura militar.
6.
Patricio Rettig. Ex prisionero político magallánico en 1973-1974.
7.
Abel Paillaman. Dirigente socialista
en 1973 y ex prisionero político de Magallanes
8.
José Vargas. Militante socialista,
dirigente campesino y ex prisionero político de Magallanes.
9.
Armando Ulloa. Fue dirigente socialista y era el presidente de Central Única de
Trabajadores (CUT) en Magallanes en 1973. Ex prisionero político
magallánico. Fallecido.
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