La votación presidencial del pasado Diciembre nuevamente
se centró dentro los pilares que han regido las votaciones en los últimos 10
anos en Chile. La inmensa mayoría de los votantes lo hicieron votando por uno
de los dos grandes bloques que han
hegemonizado la política en este
periodo: la Concertación por la Democracia
y la coalición de derecha (esta
vez bajo el nombre de Alianza por Chile).
Nuevamente la Concertación triunfó,
pero no alcanzo el 50% de los votos requeridos para evitar una segunda vuelta
de la elección. La gran diferencia en esta ocasión es que el margen de triunfo
alcanzado por la Concertación, encabezada por
Ricardo Lagos, fue mínima. La
Concertación triunfó por alrededor de 30 mil votos, equivalente a un medio por
ciento, sobre la Alianza por Chile
encabezada por Joaquín Lavin.
Estos resultados cambian drásticamente el panorama
político que había caracterizado el lento y duro periodo de transición desde
el gobierno dictatorial pinochetista a
la instauración de una democracia plena.
El liderazgo y el gobierno de este periodo habían estado firmemente en poder de la coalición
que se opuso a la dictadura pinochetista (básicamente demócrata cristiana y
socialista). La derecha había
jugado el rol menor de contrapeso –
ayudados por senadores vitalicios designados por la dictadura y
bajo la tutela pasiva del poder militar. Ahora, estos resultados claramente indican que la derecha tiene el
apoyo electoral para ser una
alternativa real de gobierno, sin
necesidad de senadores designados ni tutelaje militar. Esta elección sugiere
que el electorado no ve grandes diferencias entre estos dos bloques.
La Alianza por Chile logro
recuperar y superar el voto pinochetista del referéndum de 1988. Esta votación
rompe los esquemas electorales formados en la ultima década. Mas aun, la
derecha supera su techo tradicional de
votación y se transforma en una de los
dos grandes bloques políticos que independientemente pueden aspirar al
gobierno. De esta forma, se reniega al pasado la ecuación de los tres tercios – donde a la derecha, democracia cristiana y la izquierda
se le asignaban, mas o menos, un tercio de la votación. Indudablemente, este es
el resultado más importante de la
elección de Diciembre y repercutirá en la primera década de este siglo.
El candidato de la alianza de derecha, Lavin, es un
político joven formado bajo el tutelaje de la dictadura de Pinochet. Este
ha logrado convertirse en el heredero
político de la derecha tradicional
y el representante democrático del continuismo del modelo social de mercado instaurado por la dictadura pinochetista. Debajo de un perfil
populista, ayudado por una paralización de la campana concertacionista, ha logrado
proponer su candidatura
como una eficiente alternativa
al gobierno de status-quo de la concertación.
a. El voto femenino.
El hecho que la mayoría de las mujeres haya votado por
Lavin no es sorprendente, y debería
haber sido esperado. Primero, el voto femenino en Chile ha sido
tradicionalmente mas conservador que el masculino. Este hecho fue graficado por
el ex - presidente Allende cuando
comentaba en 1970, que no entendía porque Alessandri (el candidato derechista),
sacaba más votos que él siendo Allende
más buen mozo. La derecha, históricamente, ha obtenido el mayor apoyo de las mujeres. Esto no ha cambiado en
términos porcentuales en las votaciones
de la Concertación y la del bloque derechista en esta década. Segundo,
el gobierno concertacionista de estos diez anos y la campana de Lagos, no se concentraron en las mujeres y sus prioridades. En cambio, la campaña de Lavin puso mucho mas énfasis
en afirmar el voto femenino. Dentro de este contexto, era y es difícil esperar
algún cambio en esta tendencia.
b. El efecto del voto comunista
El posible efecto adverso de la candidatura
comunista en contra de la Concertación no existió. La candidatura
comunista de Gladiz Marín, en cierto modo benefició a la candidatura de Lagos
en la primera vuelta. Esta le proveyó a
la Concertación, en particular a Lagos mismo,
con un limite útil a su izquierda, que le permitió eludir ser tildado de comunista por la ultra derecha.
Una colaboración abierta con los comunistas podría haber provocado una fuga de votantes del centro conservador que
lo apoyaba al bando de Lavin. Así, Lagos logro
mantener la distancia
suficiente de los comunistas, evitando
una posible fuga de votos, y al mismo momento
atrajo votos pro-comunistas con su historial socialista..
La candidatura de Lagos capto mas de 150 mil votos que
anteriormente habían sido comunistas.
Estos resultados son un desastre para los esfuerzos electorales
comunistas – apenas lograron un 3.2% de
la votación. En la segunda vuelta estos
votos deberían canalizarse en su gran mayoría al candidato concertacionista,
sin necesidad de buscar el apoyo formal de los comunistas. Esta transferencia
de votos no debería ahora provocar un gran efecto fuga, ya que el rol de los
comunistas es mucho menor que lo anticipado, y
la contienda ha cambiado dramáticamente. La campaña de Lavin no se
centrara en cambiar las opiniones activas de la primera vuelta, sino en activar
aquellas que aun no se han pronunciado
- particularmente las abstenciones (ver abajo).
c. Las candidaturas menores
Muy poco se puede decir de las candidaturas menores de los humanistas, ecologistas y de la candidatura ultra-derechista de la Alianza Popular. Todas fracasaron rotundamente, alcanzando votaciones ínfimas. Los votos humanistas y ecologistas deberían transformarse en votos concertacioncitas en la segunda vuelta.
2. LA VOTACION EN
EL CONTEXTO ELECTORAL DE LA PASADA DECADA
La votación de Diciembre se
entiende mejor dentro del contexto general
dado por las votaciones en la ultima década (1989-1999). Entre el
principio y final de esta década, los resultados no muestran grandes cambios.
La concertación bajo unos 200 mil
votos y la derecha subió un poco mas de
200 mil votos. El total de los nuevos
inscritos en esta década es de una 550 mil personas. En 1989, alrededor de 550
mil personas se abstuvieron o votaron blanco o nulo. En 1999 estas cifras
subieron a mas de un millón. Ósea, el numero de nuevos inscritos no
alteraron la votación en términos
reales
a. Fluctuación interna de las votaciones
Los resultados de estas elecciones también indican una considerable
fluctuación en las votaciones obtenidas
por estos dos bloques en diversos
periodos de esta década, aunque siempre ha triunfado la concertación. La votación mas alta obtenida por la
Concertación fue en 1993 con la elección de Frei. Debe hacerse notar que la
derecha no hizo gran disputa a esta elección. La candidatura de Frei acarreó
votos de la derecha que la Concertación posteriormente no pudo mantener, como
lo demuestra la elecciones de diputados de 1997. En estas elecciones la Concertación perdió alrededor de 720 mil
votos con respecto al 1993, y obtuvo su
votación porcentual más baja de la década. La candidatura de Lagos en 1999
logro recuperar entre unos 225-250 mil
de estos votos y capto mas o menos 150 mil votos que perdió la
candidatura comunista. Por otro lado, la candidatura de Lavin incrementó la votación de derecha en mas de 1 millón 100 mil votos con respecto
a la votación obtenida por el bloque derechista en las elecciones de 1997.
b. Los abstencionistas y votantes pasivos.
Un vistazo a los votos nulos,
blancos y a las abstenciones en estas elecciones indican que estas
incrementaron de alrededor de 550 mil en 1989 a mas de 2 millones 200 mil en
1997, y disminuyeron a alrededor de 1 millón en 1999.
Estas cifras y fluctuaciones
demuestran, primero, que la
Concertación al subir su votación con
respecto a la de 1997, logro mantener su votación activa (incluyendo la
votación demócrata cristiana) y no hubo un gran traspaso de votos al bando de
Lavin, mientras que disminuyo la opción
alternativa presentada por los comunistas. Segundo, la Concertación no fue
capaz de activar para su bando el abstencionismo ni el voto nulo que la elección de 1997 indicaba,
claramente, como ambivalentes con respecto al gobierno y políticamente disponibles. La inmensa
mayoría de los votos que se activaron
en este sector electoral fueron
captados por Lavin. Ósea, estos se transformaron de votos de rechazo
pasivo al gobierno a votos activos por una opción de cambio de gobierno.
Claro que aun quedan como un millón de votantes inscritos que no fueron
activados para ninguno de los dos bloques. La clave de la segunda vuelta reside
con estos votantes. Un
considerable incremento en la
participación activa de este electorado pasivo
puede decidir la elección.
3. LA VOTACION EN
EL CONTEXTO CONYUNTURAL
La votación de Diciembre debe
entenderse también dentro del contexto
dado por la mediocre gestión del
gobierno de Frei y su mal manejo de
la coyuntura política y económica en los dos últimos anos, la falta de
diferenciación de la plataforma de Lagos y el excelente manejo de la campana
electoral por el comando de Lavin.
El gobierno concertacionista
de Frei ha tenido una gestión de gobierno opaca.. Ha brillado solo por su
incapacidad comunicacional y falta de
liderazgo carismático. No pudo utilizar
sus logros de los primeros anos
en una consolidación de su base
electoral de 1993. En realidad, solo logro deteriorar esta base,
llevando a la Concertación a perder mas 750 mil votos en la elección de 1997.
Además de manejar mal la crisis económica de 1997, el gobierno desperdicio valioso capital político y
moral involucrándose de lleno en la
defensa del ex dictador Pinochet. En general, Frei llevo prefirió gobernar sin tomar mayores riesgos,
evitando a la participación activa de la ciudadanía y la misma base de la
concertación en la gestión de su administración. Frei utilizo el extenso
poder que tiene la presidencia para administrar mas que gobernar la nación.
El descontento con la
administración Frei se fortaleció con
la peor crisis económica de los
últimos 15 anos. No solo Frei no pudo proveer un liderazgo
creíble durante esta crisis, pero su administración manejó la crisis
con ineptitud. En 1997, la crisis financiera proveniente de Asia, repercutió en Chile
disminuyendo drásticamente los créditos foráneos y causando un declive en los precios de sus exportaciones. En
ese entonces, las políticas económicas se enfocaban a enfriar la demanda interna para evitar un recalentamiento de la
economía, sin sobrepasar el impacto de
la crisis asiática. La reacción del gobierno fue tardía y fuera de
proporciones, lo que transformo una crisis moderada en una profunda recensión
interna – bajando la demanda interna en
mas del 15% y el desempleo oficial sobrepasando el 11% de la fuerza laboral
activa.
Esta coyuntura económica ayudó
notablemente a la candidatura de Lavin , para
presentarse como el hombre eficaz
y de alternativa al gobierno concertacionista. Cabe notar, que los
últimos indicadores económicos sugieren que se esta comenzando a salir
de la recesión y hay una re-activación económica depuse de dos largos anos. Claro que estos indicadores
no tienen gran impacto en el electorado ya que los beneficios de la
re-activación aun no son tangibles, ni lo serán por un largo tiempo.
ii. La coyuntura política y arresto de Pinochet
En el área política, la coyuntura en el ultimo año fue dada por el arresto del ex
-dictador Pinochet en Londres en
1998. Pinochet enfrenta cargos de
extradición a España para enfrentar serios cargos de violaciones de derechos
humanos y asesinatos durante su gobierno dictatorial. En principio este hecho
se veía como muy dañino para Lavin y su campana. Este hecho podría recordar al
electorado de la participación directa
del candidato en el gobierno
dictatorial. La Concertación no supo aprovechar esta instancia con fines
electorales.
En realidad, al
gobierno de Frei al parecer le interesaba mas responder a la presión militar
que asegurar la continuación del la Concertación como gobierno. Frei involucró
de lleno a su administración en la defensa del ex-dictador – incluso usando el argumento, que este
arresto constituía una violación de la
soberanía nacional. Todo esto le permitió a Lavin fácilmente eludir de su
vinculación con el gobierno dictatorial y posicionarse en el centro político de igual a igual al
candidato concertacionista. En realidad,
el que fue forzado a cambiar de opinión fue Lagos, quien se comprometió
a seguir en el mismo accionar de la
administración de Frei, si fuera
elegido presidente. En este contexto, Lavin también se posiciono como un garante
creíble de los derechos humanos – cuando el hecho es que cuando
participo en el gobierno militar nunca
hizo nada por ello.
En suma, el arresto de Pinochet y el posterior pobre manejo del asunto por el gobierno,
produjo un desgaste político interno indeseable dentro de la concertación – que solo ayudo a la rehabilitación del perfil democrático de
Lavin. El juicio del ex – dictador ya ha perdido notoriedad e importancia con
la opinión publica y no tuvo y ni
tendrá un impacto directo en la elección.
Las campañas políticas llevada a cabo por los comandos de
las candidaturas de la Concertación y de la Alianza por Chile difieren
notablemente. No solo difieren es estilos
pero también en las características peculiares de sus respectivos
candidatos. Al contrario, en el área
económica las diferencias tienden a desaparecer.
Ricardo Lagos se presenta como un estadista maduro de
corte republicano, con extensa experiencia estatal adquirida en los mas alto
niveles de las administraciones concertacioncitas. Es un social-demócrata con raíces socialistas que cristalizo su carrera política denunciando y emplazando públicamente en televisión
al entonces dictador Pinochet. Es el candidato de una coalición
liberal de centro e izquierda reformada - fue elegido en primarias abiertas.
Por otro lado, Joaquín Lavin es un político joven,
formado en la era pinochetista, sin mucha experiencia en altos niveles administrativo del estado,
pero con un historial de renovador y de eficacia construido en su gestión como
alcalde de Las Condes – la comuna más
rica del país. Lavin se presenta como un eficiente administrador y como un político que no depende de las maquinarias partidistas y, solo, responde directamente al electorado que lo
avala. No se dice ser el representante
de ningún partido político.
Lavin a través de una campana muy bien planteada se ha transformado de un popular alcalde
comunal a la alternativa populista que pone en jaque a la Concertación. Se presenta como la alternativa eficaz,
dinámica y joven a la desgastada, inerte e inepta Concertación. Se ha beneficiado y explotado al máximo el mal manejo de la crisis económica.
Presenta a la gestión concertacionista como el fracaso del siglo. Su modo de
hacer política es populista, basada en
un liderazgo personal, un buen uso de los medios de comunicación,
particularmente la televisión, y avalada
por una campana muy bien financiada por sus adherentes derechistas.
El populismo de Lavin se caracteriza por prometer
respuestas directas y a corto plazo a
las necesidades más urgentes planteadas
por su electorado. Lavin se presenta
como el político que busca el contacto directo con la gente. Su
campaña responde directamente a las
demandas eleccionarias. Su clientela es el electorado y como tal busca
soluciones vendibles, aunque no sean
durables. Dentro de este contexto, la plataforma de Lavin es intangible. Es mas
un manifiesto de promesas que una plataforma de políticas coherentes de mediano
y largo plazo. Es una plataforma
creada a través de un a política de agregación: proveyendo
soluciones especificas a problemas específicos, aunque estas resulten
internamente contradictorias. Su único limite parece ser es que estas
soluciones puedan ser activadas en una economía de libre mercado.
En el área de desarrollo económico ambas campañas se
aferran a una continuación, bastante ortodoxa, del modelo liberal de libre
mercado. Este modelo aunque eficiente en la distribución de
escasos recursos a través de la competitivad en el mercado, es ineficiente en garantizar la asignación
de los recursos necesarios a las arrea
sociales. Estas áreas, cuyo valor no
esta dado por un precio monetario en el mercado, tales como la educación, salud
publica y salud preventiva, desarrollo cultural y balance ecológico, como
también el resultante aumento de la desigualdad entre ricos y pobres, son
largamente ignoradas o delegadas a un
plano menor por ambas campanas.
La campaña de Lagos no pudo definirse concretamente en
términos electorales que captaran nuevos adherentes a la concertación. Tampoco pudo hacer notar específicamente y
claramente las diferencias de su proyecto político con el de Lavin. Su
campaña se centro en fortalecer el voto concertacionista obtenida en las
ultimas elecciones parlamentarias. Esperaban que estos votos fueran suficientes
para ganarle cómodamente a Lavin. Se
subestimo la capacidad de la campaña de Lavin para reactivar para su
bando una gran parte de los
votos abstencionistas. Además, la campana de Lagos no se distancio del gobierno
de Frei, y le siguieron dando su apoyo
incondicional. Esto acentuó mas la
visión continuista de la candidatura de Lagos. Esta mala táctica electoral, le
significo el cargo de un lastre
indebido que resulto del mal manejo coyuntural de los dos últimos anos del gobierno de Frei. Dentro de este
contexto, la superación de los votos
obtenidos en las parlamentarias de 1997 por Lagos debe valorarse como
un excelente logro. Este resultado, también, demuestra la firmeza del voto
concertacionista, que no es - bajo
ninguna medida - el movimiento activo
de participación ciudadana que derroto
a la dictadura militar en el referéndum de 1998.
En general, la campaña de Lagos fue compleja y con una
falta de foco electoral. Se centro demasiado en las reformas constitucionales,
políticas macro-económicas, política exterior y comercial y le faltó expandirse
en soluciones a los problemas que afectan al electorado en este periodo de recensión económica. Por
otro lado, la campaña de Lavin se concentro en prometer soluciones a problemas
inmediatos como el desempleo en comunas
especificas, los problemas de acceso a
la salud, la educación (incluyendo las escuelas y los sueldos de los
profesores), la seguridad ciudadana y la criminalidad. En suma, la campaña
electoral terminó, por un lado, con una imagen de Lavin como un político
populista preocupado por los problemas de las mayorías y de los más
desposeídos. Por otro lado, quedó la imagen de Lagos como la un político del status quo, representante de las cúpulas
política concertacionista, y defensor
de los grandes poderes económicos.
4. REFLEXIONES
FINALES.
La apretadísima
victoria de la Concertación en las elecciones presidenciales de Diciembre cambia fundamentalmente el
panorama político. El bloque de derecha encabezado por Lavin se posiciona como
alternativa real de gobierno. Con estos resultados se desmorona el
tradicional balance político de los tres tercios (derecha, demócrata cristianos
y izquierda). Los bloques políticos se
han acercado hacia el centro. Los resultados sugieren que las diferencias entre
estos bloques han tendido a desaparecer en términos electorales, posibilitando así un cambio de gobierno.
Esta coyuntura electoral resulta, en gran parte, del
desgaste político sufrido por la Concertación después de una década de
gobierno, el mal manejo de la coyuntura
política y económica en los dos últimos
anos por el gobierno de Frei, y por una campaña presidencial mediocre y
auto-complaciente. La campaña de Lagos no logro ni distanciarse del gobierno de
Frei ni enfatizar los logros de la Concertación. Tampoco pudo
diferenciar específicamente su programa político ante el sector ambivalente del
electorado. Todo esto permitió que Lavin se moviera hacia el centro
político y la campaña se definiera en
sus términos - una elección entre personas y estilos para solucionar de
inmediato los problemas causados por el gobierno concertacionista.
Los resultados, dentro de este difícil contexto, sugieren
que los votos concertacioncitas son firmes y no cambiables. También
indican que esta masa electoral no
constituye un movimiento capaz de
atraer los votos abstencionistas, nulos
y blancos. Por otro lado, Lavin con su campaña populista – de respuestas y
soluciones inmediatas a los problemas inmediatos– logro activar y atraer un gran numero de estos votos. De este
sector del electorado dependerá el resultado de la segunda vuelta..
Un triunfo de Lavin es posible, pero Lagos debería prevalecer. La Concertación,
esta vez, contara con los votos pro-comunistas, ecologista y humanistas, y adicionalmente activara los
votos anti-derecha que se mantuvieron pasivo en la primera vuelta. Lavin, por otro lado tiene el factor
psicológico de una tendencia ascendente de su parte. Sin duda incrementara su
votación activando otro gran numero de
los votos abstencionistas, o de rechazo al gobierno concertacionista, para su
bando. En todo caso, sea quien sea electo presidente en las urnas el 16 de
Enero, Lavin ya ha transformado esta elección en un gran triunfo político para la derecha.
Holanda, 3 de
Enero, 2000.
* Sobre el Autor:
*
Elier Valencia, J.D., M.A. es un académico chileno residente en Holanda. Entre sus
credenciales tiene un Bachillerato en Estudios Latino Americanos con mención en
Economía (Columbia College, New York, 1980),
Master en Sociología (State University of New York, 1982) y un Juris
Doctor (Rutgers University of New Jersey, USA. 1989).
Ex Prisionero político Magallánico de Isla Dawson.
Actualmente esta asociado a Dawson
2000 Derechos Humanos.
Mailto:Valencia@Dawson2000.com
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