Una clara  Política contra la Impunidad  beneficia  la Democracia

 

Elier Valencia, J.D., M.A.

---

 

 

       Democracia  e impunidad no son conceptos  complementarios, sino excluyentes. Los derechos humanos y su desarrollo social y político constituyen  la esencia de la democracia  Los demócratas y liberales debemos claramente  rechazar la noción de que el desarrollo de la democracia pasa por el olvido o impunidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos en Chile. Por el contrario, solamente la verdad y la justicia podrán consolidar una  democracia basada en una cultura de respeto a los derechos fundamentales del hombre y posibilitar el desarrollo de una mejor sociedad.

 

      Hasta hoy día, la  inmensa mayoría de los autores y responsables de la sistemática  violación de derechos humanos  durante la dictadura militar  nunca han tenido que responder ante la justicia por sus acciones. Tampoco el gobierno ha reconocido ni tomado responsabilidad  por los daños físicos, psico-sociales y materiales causados  a  quienes fueron  victimas directas de estas violaciones  por el Estado de Chile.

 

        Los demócratas  y trabajadores de derechos humanos debemos abogar, dentro y fuera de las estructuras de  gobierno, por el derecho de las víctimas de la represión a la justicia.  Esto incluye, primero, que el  Estado interprete claramente   las  leyes de derecho internacional contra crímenes de lesa humanidad como  aplicables a las violaciones  de derechos humanos cometidas bajo la dictadura militar. Segundo, que se anule la ley de amnistía de 1978 que ampara a los violadores de derechos humanos. Y, tercero, que el Estado reconozca el  derecho de restitución, compensación, y rehabilitación de las víctimas de crímenes de  lesa humanidad y violaciones de  las libertades fundamentales  del hombre en Chile.

 

        Los valores fundamentales de la democracia se encuentran en el irrestricto respeto y defensa de los derechos del hombre. El individuo y su libertad forman la base de todo organismo democrático y de una sociedad libre de opresión.  La transición hacia un pleno estado de derecho no se beneficia con la impunidad  de los delitos  de violaciones de derechos humanos. Una democracia no se puede construir ni consolidar sobre bases de injusticias ni impunidad, Chile no es la excepción.

 

        El termino de la impunidad  se debe entender como un  paso esencial  para poder definitivamente instaurar  una democracia basada en un estado de derecho en nuestro país.

 

 

Elier Valencia

Editor

Dawson 2000 Derechos Humanos

 

 

 

Editor@Dawson2000.com

 

 

Mayo 2001

 

 

 

---

Volver a la Portada                       Volver al Indice

 

---