ADIOS
DICTADOR
Aristóteles España

En el día de la muerte del
dictador Augusto Pinochet Ugarte
10 de diciembre del 2006
Gran desafío
para un poeta decirle adiós a un Dictador. No a través de un poema como los de
Ernesto Cardenal a Anastasio Somoza, en Nicaragua en la década del 70, cuando
lo despedía del universo a punta de fusil, sino en forma de crónica al sátrapa
local que ronda en la memoria desde hace más de 30 años y nadie se atrevió a encarcelarlo por sus crímenes. Digo nadie, porque así fue. Por
mi parte le digo Adiós Chacal, Adiós Pequeño y Venenoso Buitre.
Que te vayas
directamente, sin escala, al país de los
dictadores donde te encontrarás con Hitler, Mussolini, Stalin y todos los de tu
especie, de ambos lados de la metafísica mundial. Adiós Macaco, socio del Banco
Riggs y de todos los tesoros que te iremos descubriendo cuando ya no estés en
Fantasilandia.
Descubriste en tu
paso por la tierra que la Traición es un Bien para alcanzar la Altura, y que
dos más dos pueden ser ocho dependiendo para quien se trabaje como en los
poemas de Vicente Huidobro.
Alguna vez desde el Palacio de la Moneda, una noche de
invierno, viste pasar los ojos de los caídos de ambos bandos de la guerra que
inventaste para justificar tus crímenes?.
Escuchaste algún
silabario de halcones el día que intentaron ajusticiarte en el Cajón del
Maipo?. O el paisaje mental de los
prisioneros y torturados en la Isla Dawson como en Dachau, Treblinka ,
Auswitch, Isla Quiriquina, Ritoque, Estadio Nacional, Pisagua, Villa Grimaldi,
Tres Alamos, Tejas Verdes, Chacabuco,
mientras tus generales sobrevolaban en helicóptero el lugar del crimen?
Adiós Miserable
Roedor, Héroe de Alcantarilla; a la hora del crepúsculo y desde cualquier lugar
mientras llegas al país de los muertos, que te reciban con orquestas e himnos
militares el Guatón Romo, El Enano Maldito, El Profesor Lucifer, y tu corte de
breves Diputados y diminutos Senadores del País de Nunca Jamás, donde la poesía
sí existe para condenar el odio, la matanza vil, el asesinato a campo
descubierto.
Un lugar
abstracto, como tú, Capitán del Miedo, donde el aire es aire y la muerte
también. Allí llegarás como quien regresa a su vieja habitación con muñecas y
sonidos de viejos circos de tu infancia, porque como todo niño bueno alguna vez
fuiste a uno, con payasos y trapecistas.
Adiós Gusano,
con perdón de los gusanos, porque te arrastraste toda la vida para llegar a ser
un tipo sin culpa, pero sólo deseabas llegar a ser uno de Ellos, los mismos que
hoy te abandonaron en las puertas del templo, cuando querías caminar por la
tierra sin condecoraciones, repleto de regalos, y los Dueños de Todo te envían
ahora de vuelta al mundo real, con gallinas y serpientes.
Adiós ex
Comandante en Jefe de la Derecha, de los Mercachifles, del Soldado Desconocido,
del Teniente Bello, del Mayor Agua Bendita, del Mariscal de Campo, de la
Estrella Solitaria, y de todos los que alguna vez soñaron ser felices en un
país llamado Cárcel.
Que quienes
descansen el sueño eterno, en el cielo, mar, tierra o cualquier lugar, como
dice la Biblia; en especial los que
ultimaste, se apiaden de ti. Así sea.

10 de Diciembre del 2006 , Santiago, Chile
Ø
Crónicas y
Relatos de Aristóteles España