Mi Celda. Carcel de Buin.
Santiago,1975.
Xilografía de 10x 15 cm.
Hector Aviles
Esta es una
representación casi exacta de la celda que compartía Héctor Aviles en la cárcel
de Buin, Santiago. La construcción de
piedra y la ventana con una reja de fierro forjado son reales. Originalmente
las celdas eran para uno o dos presos. Cuando llevaron a los presos políticos o prisioneros de
guerra – como los llamaba la dictadura - los apiñaron de a cinco, seis y hasta
siete en cada celda. Muchas veces mezclados con presos comunes. Entonces los camastros encadenados a la
pared, de los cuales solo se muestra uno, fueron reemplazados por literas de
militares.
El caballete y la
pintura nunca estuvieron en la celda, simplemente no había espacio. Y cuando
los guardias preguntaban por el diseño en la tela -el hacha entonces estaba
borrosa – Héctor les contestaba que era
la virgen del Carmen. En realidad había pintado esta virgen, solo que mucho más
grande, para la iglesia de Paine, donde era párroco el capellán de la cárcel de
Buin.
