Recordando a Rosa Amarante
Elie
Valencia

Rosa Amarante era militante de la Juventud Socialista en
Punta Arenas en 1973. Era
secretaria del departamento de física, en la Universidad Técnica del Estado
en Punta Arenas. Había estudiado en el Liceo de Niñas
de la ciudad. Rosa soñaba con una
sociedad más justa e igualitaria, y con terminar una carrera de agronomía. Era
una joven, bella
y calmada,
llena de ideales.
Entre Septiembre y Diciembre de 1973, Rosa fue
detenida e interrogada un par de veces antes de ser secuestrada en los días
anteriores de la navidad de 1973 por
efectivos de inteligencia de las fuerzas armadas. Fue secuestrada
desde su casa el 21 de Diciembre de 1973 cuando tenia 18 años. En Punta Arenas, en este negro 21 de Diciembre
fueron secuestrados por efectivos militares decenas de miembros de la Juventud
Socialista. Esta operación represiva
es conocida como los secuestros de la Pascua Negra. Entre otros,
fueron detenidos los jóvenes socialistas
Miguel Aguila, Erna Aqueveque, Rosa Amarante, Ricardo Andrade, Hernán Cárdenas, Emilia
Díaz, Vilma Mansilla, Sergio Mayorga, Hugo Miranda, Magda Ruiz y Custodio
Tenorio.
Rosa Amarante
y un grupo de estos jóvenes socialistas fueron
llevados inmediatamente después de su secuestros a Los Roblecitos, donde fueron torturados. Entre otras cosas,
eran golpeados desnudos y vendados eran metidos en las frias
aguas del Estrecho de Magallanes. Los Roblecitos es un
fundo que perteneció a Juan Caminos y su esposa Josefina Braun Menéndez, y esta ubicado en el sector
de Río Seco, unos 10 kilómetros al norte de la ciudad. Este fundo fue
utilizado como centro de tortura por el servicio de inteligencia militar (SIM) durante el periodo de 1973-1974. Rosa
estuvo dos días en este recinto y posteriormente fue trasladada al Regimiento Blindado Rene
Schneider
en el sector de Ojo Bueno de Punta Arenas.
En este regimiento compartió la
prisión con alrededor 30 a 40
prisioneras políticas. En este recinto las prisioneras estaban la mayor parte
del tiempo encerradas en una barraca del regimiento. Generalmente, eran sacadas
solo para interrogatorios y sesiones de torturas en áreas del mismo regimiento,
en la playa del estrecho cercana al regimiento y en el Palacio de la Risa,
ubicado en Calle Colon en el centro de Punta Arenas. Rosa Amarante estuvo secuestrada desde
Diciembre de 1973 hasta Julio de 1974.
Posteriormente, partió al exilió en la ciudad de Rio Gallegos en Argentina. Es esta ciudad sobrevivió en
condiciones muy difíciles, con dos pequeños niños. Al volver a Punta Arenas,
después de varios años de exilio, Rosa continuó viviendo en condiciones
bastantes precarias. Estas condiciones no cambiaron con el retorno a la
democracia y la caída de la dictadura en 1979, ni en la década posterior. No
había ninguna ayuda económica de reparación, ni servicios de salud o de apoyo integral que pudieran facilitar su
recuperación de las secuelas de la prisión política y exilio y su reintegración a la sociedad. Solo en Enero de del 2005, después de 32 años
de su secuestro, tortura y prisión, Rosa Amarante
calificó para la pensión de 112 mil pesos mensuales otorgada por la Ley 19.992 de Reparación
por Prisión Política y Tortura que entró en vigencia en ese entonces.
Ciertamente, esta pensión en algo ayudó
a Rosa en los diez meses antes de fallecimiento, pero en general nunca tuvo una
ayuda integral.
Rosa Amarante
falleció a los 50 años, el martes 8 de
Noviembre del 2005 en Punta Arenas. Fue velada en el living de la modesta
vivienda que compartió con su familia en
una población en Punta Arenas. Hasta allí, en una noche de su velorio, varias compañeras que compartieron la prisión
y el exilio con Rosa llegaron a despedirse con lagrimas, y rabia por el daño
causado a esta soñadora por la dictadura
militar.
Rosa descansa en paz, solo
tu conoces lo que sufriste, como fue tu prisión política, tu penoso exilio, y
tu regreso a una sociedad que no te brindó el apoyo para reconstruirte y
reintegrarte. Tus recuerdos y sufrimientos se van contigo, pero nosotros nos quedamos
con segmentos de tu historia y la herencia de esos ideales de juventud, los
cuales compartimos y seguiremos atesorando. En honor a los que nos han dejado,
seguiremos escribiendo estas páginas de memoria, para que la historia no
olvide.
¡Hasta siempre compañera
Rosita Amarante!
Elie Valencia
Enero
2006, Holanda