PRESENTACIÓN de la Agrupación Cultural
y de Derechos Humanos Orlando Letelier

La Agrupación
Cultural y de Derechos Humanos Orlando Letelier, ha funcionado como grupo
informal, desde los años ochenta. Esta iniciativa nace de un grupo de hombres y
mujeres ex presos políticos, familiares y amigos, ante la necesidad de trabajar
por la
defensa
de los Derechos Humanos y apoyar a quienes fueran víctima de los
atropellos institucionalizados como
política, por quienes se apoderaron del gobierno de Chile, el 11 de septiembre
de 1973.
Con
fecha 7 de Febrero del año 2002, la
Ilustre Municipalidad de Punta Arenas, concedió a la Agrupación, la
personalidad Jurídica como Organización de carácter funcional, mediante
resolución N ° 592, fojas 42, en dicha ocasión se eligió una directiva
provisoria, para posteriormente en el mes de abril conformar la directiva
definitiva que tendrá la responsabilidad de dirigir la Agrupación durante dos
años.
Hoy, la agrupación cuenta con 46
socios motivados por la firme convicción que la Declaración Universal de
Derechos Humanos debe ser el eje central y motor de nuestro accionar, nos
proponemos reivindicar la concepción de los Derechos Humanos. Ello no es
sinónimo de dolor, sino que son los Derechos que le asisten a los seres humanos
para vivir con dignidad, en libertad y que deben ser conocidos, defendidos y
aplicados no sólo por los mandatarios sino que ejercidos por toda la comunidad,
junto con los derechos de los niños, los derechos de la mujer, los derechos de
las agrupaciones sociales, etc.
La historia de la dictadura chilena es larga y todo lo que se escribe de
ese período ya tiene suficiente lágrimas y sangre de torturas y vejaciones,
todos sabemos que Chile cuenta con 17
años de vergüenza nacional.. Sin embargo cabe reflexionar en las consecuencias
vigentes que significó la instauración de
un modelo socioeconómico centrado en el individualismo, que pretendió
llevar a la destrucción de un pueblo que tenía sensibilidad social, para
transformarlo en una sociedad de individuos donde cada uno lucha por sus
propios intereses. Intervinieron las mentes de personas hasta negarles
la posibilidad de participar en la civilidad, de crear, de desarrollarse
como libres pensadores.
La
herencia de la dictadura se hace carne en la violencia y en la agresividad de los jóvenes de hoy cuyos
padres educan a sus hijos desde una
historia donde la cultura estuvo
vedada, o más bien desde la cultura de la falta de verdad, de la incoherencia
que genera un discurso que atenta contra la lengua hasta falsear los conceptos;
libertad, sinónimo de pronunciamiento militar, solidaridad, igual a proteger
delincuentes, delincuentes, significa marxistas, manifestación cultural es la expresión de los
comunistas y Derechos Humanos es sinónimo de violación.
Han
transcurrido doce años, desde que Chile recuperó la democracia y con tristeza y
preocupación constatamos que no ha
habido reparación.
Objetivos
Nos
proponemos los siguientes objetivos:
1.
Realizar y colaborar con
iniciativas que en el ámbito de la Cultura, Educación y formación, promuevan
los valores de los Derechos Humanos, la democracia y la paz.
2.
Promover y apoyar todas aquellas
iniciativas que constituyan acciones de Reparación a la violación de los
Derechos Humanos, civiles y sociales, especialmente los relacionados con salud,
previsión, trabajo, educación y vivienda entre otros.
3.
Contribuir a preservar la memoria
histórica apoyando la realización de estudios e investigaciones en ciencias
Sociales , históricas, docencia, extensión y capacitación, centro de
documentación y base de datos, publicación, difusión y realización de eventos,
seminarios, simposios y cursos.
Conclusión
En
síntesis nos proponemos:
Ocuparnos de la salud
física y mental de todos quienes fuéramos objeto directo de la represión.
Quienes hoy tienen responsabilidades mandatadas por la ciudadanía, deben actuar
con hechos concretos que den prueba de su consecuencia. Permitir que este grupo
de riesgo siga perdiendo la vida sin la menor acción de reparación, es no actuar
con Justicia Social.
Queremos
brindar espacios culturales, que respondan y sean la autentica manifestación de
la diversidad de expresiones que tiene el ser humano.
Tenemos
el derecho histórico de denunciar las injusticias
cometidas, pero también tenemos el deber histórico, de plasmar la memoria para
que las nuevas generaciones conozcan la verdad de lo que hizo la dictadura con
la sociedad chilena y entiendan la causa
primera de las desesperanzas que hoy los aqueja.
Consecuente con lo expuesto, nuestro
compromiso es que la memoria de Orlando Letelier, se haga razón y sentimientos
en nuestra piel para que la Dignidad, la Paz y la Libertad sea una realidad en construcción.